Aventuras de Vap


12° Encuentro: Una Linda Bajita Lucía
March 12, 2010, 10:46 PM
Filed under: Aventuras en Cali | Tags: ,

 

Después de un largo viaje nocturno, de 8 horas en bus, llegue a Cali apenas pasadas las 7:00 am del día lunes. Inmediatamente tome un taxi hacia mi hostel y luego de registrarme salí en busca de algo para comer como desayuno. A pesar que no había dormido bien, tenía ganas de salir a conocer un poco de la ciudad y por supuesto ir en busca de algúna pre pago. Solo iba a estar allí por unas horas, menos de un día. Mi vuelo hacia Lima salía a primera hora de la mañana siguiente. Estando en el centro y cercana la hora del almuerzo, pare un taxi y le pedí al conductor que me llevara hacia el Centro Comercial Chipichape. En dicho lugar pensaba distraer la vista y comer algo antes de volver a mi hostel a hacer una siesta que me haga recuperar energía para la noche. En el trayecto iba conversando con el taxista sobre la ciudad y en un momento decido hacer la consulta puntual sobre las famosas “casas”. Le pregunte sobre uno de los dos nombres que yo tenía apuntados y me menciono que era buena, pero no la mejor. Entonces insistí: “¿Cual es la que tiene las mejores chicas?” Su respuesta no tardo: “La Clínica del Doctor Amor” respondió. Justo el otro lugar que yo tenía como opción después de averiguar en internet. Seguimos con la conversación centrada en el tema hasta que llegamos al lugar de destino. Me dio su tarjeta personal y me dijo llámame si quieres que te lleve. El resto del día siguió su curso tal cual lo había planeado, hasta que entrada la noche decidí hacer una nueva incursión gatera en la mejor casa de Cali. Llamo por teléfono al lugar escogido para confirmar datos y seguidamente parto hacia allá. Como me encontraba próximo al sitio, me dirigí a este caminando cuesta abajo. Luego de dar un poco de vueltas y de preguntar a algunas personas por la dirección, finalmente llegue a la Clínica del Doctor Amor promediando las 8:00 pm. Por segunda vez consecutiva, llegaba a una casa tan solo una hora antes de su horario de cierre. Ya me podía imaginar lo que vendría luego.

 

   

Estando en la puerta de este lugar, el seguridad me revisa un poco antes de llamar al timbre para que me dejaran entrar. Me recibe una mujer encargada y me hace pasar a una sala muy grande donde me ofrece tomar asiento en uno de los tantos sillones disponibles. Me explica un poco la mecánica del lugar; existen 3 niveles de chicas pre pagos, las platino, las vip y las estándar. Dependiendo de cual escoja se aplica una tarifa por el tiempo que desee tomar. A este pago se le debe sumar el costo de la habitación que puede ser de dos tipos: normal o suite. Estando todo eso muy claro, hace una indicación para que pasen las chicas disponibles en ese momento a presentarse mientras ella atiende otros asuntos. Pasaron un aproximado de 10 hermosas mujeres, cada una más linda que la anterior, mencionando sus nombres mientras saludaban y daban un giro de 90 grados sobre su posición en frente mío antes de seguir su camino. Al finalizar ese desfile de atractivas pre pagos, vuelve la encargada a preguntarme con cual me gustaría atenderme. En esta ocasión, la que lleno mis ojos fue la más pequeñita de las chicas, pues la mayoría eran grandes y voluptuosas. En cambio ella era bajita, pero muy bonita de cara y con un cuerpito fino y armonioso. Senos pequeños, un culito bien marcado en un jean apretado y unos zapatos de taco necesarios. Respondí: “Lucía” y entonces la llamo por su nombre, para que se acercara a atenderme. Me llevo de la mano a un segundo y también muy amplio salón, que en comparación con el primero estaba vacío, y tomamos asiento en uno de los sillones. Me pregunta si quería conversar o si prefería que directamente me explicara su servicio, a lo que yo escogí la segunda opción. Ya teniendo todo absolutamente claro, decidí tomar una hora con ella en una habitación suite. Me pide el dinero por adelantado y se acerca hacia un mostrador a efectuar el pago y que le dieran la llave para el dormitorio. Aproveche en pedirle que me trajera un poco de agua al regresar y así fue que volvió con mi bebida y las llaves para luego dirigirnos juntos hacia la suite.

 

Entramos al dormitorio y estaba bueno; una cama grande, televisor, radio, aire acondicionado, espejos y un baño privado con ducha caliente, todo lo que podría pedir sin llegar a lujos. Nos tiramos en la cama y empecé a recorrer su cuerpo con mis manos mientras le quitaba la ropa e intentaba robarle algunos besos en la boca, que fueron negados en todo el encuentro. ¡La puta madre! ¡Así no me gusta, yo quiero trato novia! Igual seguí en lo mío, esperando que a pesar del mal comienzo, resulte al final un buen encuentro. Al menos ya estaba sospechando de algunas cosas que podrían pasar luego y no tardaría en confirmar cuando me empezó a hacer el sexo oral con preservativo. Afortunadamente lo hizo bien y me miraba con esa carita linda de traviesa. ¡Qué nenita! Siguió el buen pete, ni se sentían sus brackets, y me tente en devolverle el favor a su conchita; como era de esperarse fue negado. No importa, no voy a dejar que esos detalles malogren el sexo de esa última noche colombiana. Para empezar, casi como costumbre, empezó ella montándome de frente. Disfrute de sus ricos y juveniles senos mientras ella se movía lentamente y aceleraba, hasta que le dije que se cambiara dándome la espalda. Ver cómo le entraba toda a esa apretada conchita era un espectáculo visual. Era momento de cambiar de posición y la pongo en perrito para seguir con la vista de ese rico culito. La agarraba de su pequeña cintura y seguíamos al mismo ritmo, estas chiquititas siempre se mueven muy bien. Para terminar con el primero la puse en misionero normal y luego con las patitas al hombro antes de venirme en su abdomen. Paso por una ducha fresca un rato, luego de secarme con las toallas descartables que habían, regrese y me acosté a su lado para conversar un poco mientras me recuperaba para el segundo polvo de la noche. Estuvimos conversando primero sobre nosotros; que medía 1.52 metros, tenía 22 años recién cumplidos, que era natural de Pereira y que vivía en las instalaciones de la Clínica. A lo que el tema cambio más a ser sobre el lugar en sí. Me comento que son 3 casas juntas donde existen aproximadamente 100 habitaciones. ¡100! Dentro de las cuales viven algunas chicas que no son originarias de Cali, sino de ciudades o pueblos cercanos. Una de las cosas que más me llamo la atención es que, según ella, son un aproximado de 60 chicas las que trabajan en el lugar en horario de mayor actividad. Es decir; si hubiera ido por la tarde después del almuerzo de un día a partir de entre semana, me hubieran presentado un aproximado de 60 chicas en vez de las 10 que me presentaron. Nuevamente me perdí de tener un mayor número de opciones, de chicas pre pago, por haber ido tan cerca de la hora que les toca cerrar. En fin, eran las circunstancias que se dieron en el momento y mejor es ir a escoger de 10 que no ir por pensar que es tarde. Cuando ya estaba listo para empezar el segundo polvo llaman por el intercomunicador indicando que ya se había cumplido una hora, como yo sabía que era hora que cerraran, le pregunte a Lucia si era posible pagar para quedarme media hora más. Su respuesta fue positiva, entonces ella aviso que nos íbamos a quedar media hora más. Me pide el dinero para pagar por la media hora, que venía una persona a hacer el cobro a la habitación. ¡Qué raro esto, no pueden esperar al final! Llego alguien, tocó la puerta y por una especie de ventanita que no se veía hacia fuera ni viceversa ella le entrego el dinero. Teniendo la vía libre para seguir, ella me dice: “Ahora si vamos a meternos un buen segundo” Empezó otra vez atendiendo bucalmente a mi amigo, mientras yo me entretenía con sus pequeños pero hermosos senos. Además recorría todo su cuerpito, dueño de una piel blanca muy tersa, parecía de bebe. La verdad que no recuerdo haber tenido antes una chica con tal suavidad. Llegamos al momento en que le pedí que se suba a montar, para no perder la costumbre, y ahí estuve dándole un buen rato. Para cambiar un poco de las típicas posiciones, la acomodo al borde de la cama en perrito y parado en el piso arremetí a penetrarla mientras la agarraba fuerte de la cintura. Pasaba el tiempo y yo no me daba pausa, hasta que empecé a echarme un poco sobre su espalda a la vez que bajaba el ritmo. Intento meterle un dedo en la conchita y sobársela y ella educadamente me quita la mano. ¡Lo que me faltaba! Ni hablar de intentarlo en ese culito cerradito. El muchacho también siente un poco el bajón al envión que llevaba y nuevamente necesito de un favor oral para levantarse a la adversidad. Continuamos variando un poco las posiciones y seguí en cucharita y otros malabares que desencadenaron en la vuelta a lo más conocido. Perrito, misionero, ella montando y le seguía dando sin descanso, el calor ya jugaba su papel y me dejaba hacer sentir un poco el cansancio. Igual la chica me gustaba tanto que yo seguía dándole, pero muchas veces que uno no desea que pase algo, inevitablemente pasa. Llaman por el intercomunicador a decir que ya se habían pasado los treinta minutos. ¡La puta madre! Imagine que de todas formas Lucia me ayudaría a terminar el segundo y posteriormente nos iríamos juntos. ¡No! Eso no iba a pasar, resulta que como vio que la cosa no iba a terminar tan rápido, se fue a tomar una ducha. No me quedo otra opción que poner manos al asunto y terminar las cosas por mí mismo. Salió de la ducha y me dejo el camino libre para que entrara yo, fue ahí que termine de correrme solo. ¡Que bajón la puta madre, eso no se hace! No le recrimine nada, porque en el fondo sabía que en estos lugares las tienen muy controlada a las chicas, más aun si ella vive ahí. Me vestí rápidamente, le robe un par de fotos antes de salir de la habitación y bajamos hasta la recepción donde ella se despidió de mí y yo seguí mi camino de vuelta al hostel para mis últimas horas en Cali y en Colombia.

 

 

 

Cuando salí del lugar, tome un taxi que se encontraba estacionado en la puerta. El chofer, un claro conocedor de de las cosas que suceden en la Clínica del Doctor Amor, me comento que hay mucha gente que solo va a conversar y compartir unas bebidas con las chicas. Su intención es sacarles el teléfono, sin la necesidad de atenderse, y luego sacarlas por fuera que es mucho mejor servicio. Estando en una casa se les limita mucho a las chicas, sobre todo siendo estrictos con los tiempos. La verdad que del poco material que yo vi, era muy bueno. No tengo dudas que sea lo mejor de la ciudad. El lugar está muy bueno; amplio, con muchas comodidades y me animaría a decir que hasta moderno. Realmente da ganas de quedarse buen rato, ya sea tomando o atendiéndose con alguien. Antes de hacer la tablita final comento que el precio que se paga por la habitación suite, independientemente de si te atiendes por una o media hora, es de 19,000 pesos.

 

Tablita resumen
Cara: 8 – Tenía carita de nena. Más linda que el promedio.
Tetas: 7 – Del tamaño justo y blanquitas. Eran suaves.
Cola: 8 – Chiquita, formadita, muy bien puesta.
Onda: 8 – Fue buena, pero la controlaban mucho con el tiempo.
Gift:

1º: P$30,000 = US $15 aprox. por una hora de servicio estándar.
2º: P$20,000 = US $10 aprox. por media hora de servicio estándar.

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4 Comments so far
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Excelente blog, felicitaciones

Comment by Cino Bourne

Hola mi nombre es Adriana y si te contara mi vida anterior en ese lugar…mmmm… no me arrepiento de conocer ese lugar. Ese control es bueno, justamente eso permitio que yo siguiera mi camino y en este momento este donde este, ademas ese lugar me recibio con los brazos abiertos cuando mas lo necesite.

Comment by Adriana

Ademas toda esta historia la vivi tal y como la cuentas no una sino muchas veces, jejeje, fue divertido, dificil pero de paciencia con cada cliente, cada uno es diferente. Tuve hasta las llaves de esta casa los fines de semana pero aunque el dueño (fabio) no vivia alli las camaras le contaban todo. jejeje

Comment by Adriana

Estoy de acuerdo, este lugar es muy bueno ahi conocí una mujer de lo mejor que he podido conocer en toda mi vida y creo que debe conocerla Adriana si trabajó en ese mismo tiempo y se llama LUNA, es una diosa encantadora, que me hizo sentir a una verdadera mujer, durante 1 año, solo fui a este lugar por ella, lastimosamente un dia desapareció y no alcanzamos a darnos los telefonos como habiamos quedado y un dia que nos quedamos de ver por fuera para cumplir con una fantasia que yo tenia de estar con dos mujeres, non pude estar a tiempo donde nos habiamos citado ya que sali muy tarde de una reunion de la empresa. Donde quiera que este le deseo lo mejor y ojalá algun dia volviera a encontrarla.

Comment by RICARDO POPAYAN




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