Aventuras de Vap


11° Encuentro: No Mama Mamá Dayana
February 26, 2010, 11:23 PM
Filed under: Aventuras en Medellín | Tags: ,

 

Domingo era mi último día en Medellín, pues por la noche tomaría un bus con destino a Cali donde tenía que tomar el vuelo de regreso hacia Lima el día martes a primera hora. La noche del sábado salí de fiesta y fue intensa, por tanto paso la factura. Desperté ya pasada la hora de almuerzo, cerca a las 3pm, comí algo ligero y luego me enfoque en aprovechar el único día que me quedaba en la ciudad para visitar alguna prepago. Anteriormente, en mis pocas pero variadas experiencias gateras internacionales, solo había visitado escorts independientes que contacte por teléfono después de ver sus anuncios en algún website y de haber leído comentarios de sus servicios en foros locales. Sin embargo, hace tiempo que ya venía con la curiosidad de probar otro método gatero; quería ir a un piso de chicas. En Medellín es muy común encontrar estos lugares y son conocidos con el nombre de “Casas”. Hay de todo costo y calidad; el más top que te puede cobrar 200,000 pesos por hora y se ubica en la zona más exclusiva de la ciudad, como es el Loutron, a otros tan baratos como 50,000 pesos la hora. De estos últimos abundan en el centro, pero indudablemente las chicas no creo que sean de las mejores. Después de averiguar en internet, logre conseguir información sobre unas cuantas casas que resultaban ser las más recomendables. Como solo debía escoger una, me aventure por ir a la muy recomendada casa de masajes “New Life” en una zona céntrica de la ciudad. Sin más tiempo que perder enrumbe hacia allá en un taxi. Llegue a la dirección que le había indicado al taxista y le pago. Para complicar un poco la situación, no tenía cambio, entonces tuve que entrar al lugar para que me fraccionen el billete. Era una casa color celeste de doble planta con apenas un pequeño papel pegado en el vidrio de la puerta que decía “Tire”. “Seguro. ¡A eso he venido!” pensé yo. Una vez que se entra la primera puerta hay una reja que la abren por intercomunicador, que obviamente tiene una cámara de seguridad colgando del techo. Lo que sigue son unas escaleras que llevan al segundo piso donde uno es recibido por el hombre encargado. Unos cuantos cuadros y sillones decoran el salón, que luce sin ningún visitante de turno. Intercambio pocas palabras con el encargado y repentinamente desaparece, aprovecho en servirme agua del bidón y me siento a esperar lo que viniera. Un desfile de aproximadamente entre 6 ó 7 chicas fue lo que siguió. Cada una lució un poco su carne y me saludo con un beso mientras mencionaba su nombre. Había de todo un poco; altas, bajas, flacas, exuberantes, feas, simpáticas, pero hubo un par que captó más mi atención. Cuando acabaron de presentarse todas las chicas disponibles en ese momento, regreso el encargado a preguntarme con cuál de ellas me iba a atender. Ante la indecisión de escoger solo una, opte por hacer un doble debut. Debut en un piso o casa y además en el tipo o raza de la mujer: una negra. Era la primera vez que iba a tener sexo con una mujer de piel oscura. No era una belleza, pero lucia joven y sobre todo tenía un culo que me enfermaba. Su nombre era Dayana.

 

 

Luego que en mi respuesta mencionara el nombre Dayana, el encargado nuevamente se retiro del lugar. No volvió más, en cambio apareció ella nuevamente en el salón con un bolso pequeño y me llevo de la mano a uno de los tantos dormitorios que habían. Al entrar vi que tenia lo necesario; cama de una plaza rodeada en dos de sus lados por espejos, un baño privado con ducha, un ventilador y otras pequeñas decoraciones. Iniciamos una pequeña charla sobre lo que incluía el servicio y su costo para inmediatamente pasar a la acción. Me invita a quitarme toda la ropa y echarme boca abajo para hacerme un masaje, mientras ella se desprendía del vestido quedando solamente con una diminuta tanga. Sacó de su bolso un pomo con aceite y me hecho un tanto antes de empezar a sobar sus manos contra mi espalda. Conforme transcurrió el tiempo desplazó sus manos desde mi cuello hasta mis pies antes que me diera vuelta para que continúe con mi pecho y finalmente llegara a mi miembro ya totalmente despierto. Terminado el masaje, aprovechando que estaba parada sacando de su bolso los preservativos, le desprendo la única prenda que me separaba de su conchita. Mis manos también hicieron un poco de trabajo en ese momento recorriendo las partes más carnosas de su cuerpo. Nuevamente tendido en la cama, después de colocarme el preservativo, empezó a hacerme el peor sexo oral que me hayan hecho en mi vida. La forma que sus labios, boca y lengua intentaron generar placer a mi pene carecía de cualquier habilidad, era casi una ofensa para el oficio de pre pago que tenia. Como no generaba en mi nada de excitación, obvie devolverle la atención oral y preferí pasar directamente a penetrar su conchita totalmente pelada en “cowgirl”. En esa posición; mi boca pudo gozar de sus pequeños senos, que tenían un extraño sabor semejante a producto de higiene personal. Dentro de todo imagine que era normal, considerando que por estos lugares la rotación de gente es mucho mayor a cuando vas donde una escort independiente. Es importante que las chicas se aseen bien y que incluso desinfecten un poco algunas áreas de contacto más constante con los varios visitantes que puedan tener en un día. Volviendo al encuentro; mientras seguía el coito intente robarle algunos besos que inicialmente fueron evadidos, pero que luego de un rápido acuerdo económico adicional solicitado por Dayana fueron profesados en complicidad. Con ganas de cambiar de vista y no de postura, le pedí que se volteara para seguir en “reverse cowgirl”. Así yo me quede con la enfermante imagen de su voluptuoso trasero, en continuo movimiento, golpeando mi pelvis. Después de unos minutos nuevamente cambiamos de posición, aun robándole besos, esta vez la puse en misionero y luego se convirtió en misionero con piernas al hombro. Ya estando a punto de terminar, decido que debía acabar en el típico perrito. Con esta posición la imagen que tenia de su culo era muy excitante. No aguante mucho antes de sacarla para explotar en su espalda todos mis renacuajos. Me limpie un poco con papel higiénico que había en la habitación y me tire a un costado de ella, en la cama, a conversar un poco mientras yo jugaba con tu ondulada cabellera. A punto de cumplirse la hora de servicio; pase por la ducha a asearme y refrescarme el cuerpo para posteriormente vestirme nuevamente, en tanto ella tomaba su turno de pasar por un duchazo. Estando ambos listos, aun en el dormitorio, procedí a darle un adicional por los besos (10,000) y las fotos (15,000) que se dejó tomar. Luego salimos con dirección al mostrador; donde ella, después de despedirse, se retiro hacia otro ambiente. En cambio, yo tenía que hacer pago de la tarifa regular, por el servicio recibido, al encargado. Pase por el baño y finalmente abandone el lugar en busca de un taxi que me llevara hacia mi hostel a pasar mis últimas horas en Medellín.

 

 

Aparentemente este local es ya toda una tradición entre las casas de Medellín, pues son muchos los años que lleva funcionando. Dentro de lo que más recuerdo de sus comentarios es que el “New Life” cuenta normalmente con un staff aproximado de 30 chicas de donde escoger. Además se tienen más o menos 15 habitaciones, repartidas en dos pisos, para atender a los necesitados clientes. Yo fui un domingo, a las 5 de la tarde, tan solo una hora antes de que sea horario de cierre. Lamentablemente por el día y hora que me acerque al lugar, el staff de chicas era más reducido comparándolo con lo que generalmente seria un día de semana por la tarde. Igual no me quejo, había ido por una experiencia nueva y definitivamente la tuve. Había tenido un triple debut, ya no era doble como inicialmente lo había pensado. Resulta que a los debuts de atenderme en un piso de chicas y al de tener sexo con una mujer de raza negra se sumaba el de haberme acostado con una madre. ¡Sí! ¡Con una madre! A pesar de los tiernos 19 años de Dayana, resulto que era una mamá muy joven. Si no mal recuerdo ella había salido embarazada a los 17 años. En conclusión; fue una buena nueva experiencia y una regular relación sexual. Durante la hora que tuve de atención tuve una participación suficiente. El encuentro solamente cumplió pero nada más allá. Definitivamente esta chica es nueva en el oficio y ello se noto claramente en el sexo oral. Porque por ahora, no mama mamá Dayana.

 

Tablita resumen
Cara: 6 – Tenia su gracia la morena, pero no era hermosa.
Tetas: 5 – Chicas con pezones marrones medianos y parados.
Cola: 7 – Mucha carne, pero ni formada ni dura. Me enfermada.
Onda: 9 – Buen trato, abierta a negociar por extras.
Gift: P$55,000 = US $30 aprox. por una hora de servicio estándar.


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